miss muñecas vudu*

by Wingston Gonzalez


Entonces mi kimera, Faviola negra

 

entonces mi kimera, Faviola negra, la pauta gaita

melodica cerpiente de fuego a cecas, en su cuerpo entrada

se fue al baron, no floresio, no estaba en la lus, no desia

 

mi kmera, Faviola, mar de cantos de paganos

india y linda;

            y hojos a porro, y oquedades a puertas

esta junto a mi, peremne, esta junto a jaulas

que aprisionan su sangre inmaculada, su bellesa descocida

de la obscuridad del onbro; fiera libertad el sacrilegio:

de alli no tornaste, mi cielo, te lo abia dicho

 

que comiensa el amor en el mar, jurabas

que la llubia lesbia no es mas languida

que el agua en una jaula es la lejania, que

entre tiniebla y una sonbra

a los alientos de tu noche en bela a los ba ladros

dabas de comer del arbol incensato

 

y «tan cibilizsados estos tipos», dijiste

«de la sienaga del mundo duros ermanos», llore

«de Asia furiosos lobos biolentos», insistias

mas contra Corinto el berbo confirma, tremulo por Cristo

que de la traision Eva sola se salba, Faviola

Eva sola se salba, mi amor


Atalalla

 

once de la noche y afuera ay batallas

mas es seguro que de aqui a dos ectareas

de la runba, las madres, la noche esten bendiendo

            y ce

que no ay quien oigas estas sagradas palabras

que no ay nadie, lo se

santa erejia, ermana, ho, bendita

que puede tanbien que clara sea la infanta

y cienta, muchacha, la llubia sus labios comer (se)

(si) a lo lejos la discoteca brama

 

diria, morena, en tibia lectura del pasado:

tanto amor asta tarde la cuarta crusada aguanta

asta que a tu bientre la lengua maltrecha inbade

y, materna, a trositos, pienza en el niño

que igual que oy, otro dia, otro dia a fuera de esto

dira de la muerte, el futbol y la cerbesa

            el apartamento y la brugeria

con una abuela diabolica, con un buldog infantil

tanta niñes mediocre a dos lenguas

para el monolingüe reclamo que no

sesa de llamarce compromiso

Santifica tu ecapulario

 

si sonreir qisiera parar el trafico deverian, Mister Romano

secar el mundo, hasearlo o botar torres, Mister Romano

            y asi

montar estadios para tanta sangre, para

el bino en la pata de los pajaros que me yaman

            me yama

 

platico al alba con el mago del crepusculo i alba

me grita el pueblo que duerme el biolento sueño

            de los santos

                        de los santos

 

claro, Señor Romano mio, de LLabe

benditos sean los diaz con cadaberes y anbre de miedo

            y bino de nubes

                        y sueños sagrados

y esperas sin alas; desimos a bos muerta

como puede usted admirar que de Lasaro

orgulloso el sepulcro se descosa?

pues yo, pues yo, pues yo

de lus contraria bengo al Calbario

            «Eyos son muchos nudiyos, soi un solo nudo»

            «Buscate todos los alicates que cean necesarios», disen las bosinas

            «Eyos tienen un idioma, yo tengo barios», mi pueblo es

            «Ce siente mi flou por donde paso», rumba, torres in estables

como un tablero donde las sonbras se miran tenblorosas

en un Caribe iluminado con linternas cansadas

            i aun con eso puedo

conmober a cualquiera, a cualquiera;

mi puerto es un mercado y no

ase falta su porsion de enfermedad

discurso en todos los idiomas

centirme prinsipe mas sagrado

            que los sielos, pues

los tayos se cienbran en los güesos de las biejas cosas

de esas cosas que me quebraban la vos

cuando despues de la fiesta bolbia mama loca

de su tenplo, mas anbrienta que nunca

«Ay goso en el canpamento del justo», murmurando

y sus preguntas, incomodas, mas aya del conpromiso

            repetia

bieron mis hojos al pueblo del Dios bailar sin pudor?

leer los signos del sielo en los hojos de sus ijos?

madres de los pelicanos fosforos, arena y cenisa

enbeyeciendo el tenpo de los muertos, nosotras?

serca una pera en brama lanso la cenisa?

ministro el instinto y no sedio?

            y no sedio

                        y no sedio

                                    y no sedio

            y no sedio

                        arriba               arriba               arriba               arriba

            lebi rato y queria mas lus

arriba               arriba               arriba               arriba

la fabula ecsoterica el bacio hesoterico, arriba, geminis

            parabola solo para esta noche

 

si sonreir qisiera parar el trafico deverian, Señor

debolverle bida a esa muchacha que por cer mi madre

sin saberlo ciquiera e ido matando

*de Miss muñecas vudu. (San José, Costa Rica: Editorial Germinal, septiembre de 2013, 1era. edición. 92 págs. ISBN: 978-9968-673-86-0)

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Wingston Gonzalez

                                                        contributor 2014 first edition

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Wingston González nació en Livingston, Guatemala, en 1986. Ha publicado los libros de poesía Los magos del crepúsculo [y blues otra vez] (Guatemala: Editorial Cultura, 2005), Remembranzas del recuerdo (San Marcos, Guatemala: edición de autor, 2008), CafeínaMC (segunda parte, la fiesta y sus habitantes, Guatemala: Catafixia Editorial, 2010; primera parte, la anunciación de la fiesta, Buenos Aires: Folía Editores, 2011), san juan - la esperanza (México DF: Literal, 2013) y Miss muñecas vudu (San José, Costa Rica: Germinal 2013). También ha escrito un libreto para teatro: Autopsia de un resplandor.